Parsimonia Para un Mundo Cambiante

Un lugar para conversar en torno de aquello que nos preocupa.

jueves, agosto 25, 2005

Mi Blog definitivo

A quienes visiten esta página, muchas gracias. Mi nuevo blog pueden encontrarlo aquí.

jueves, julio 14, 2005

Visita de Thomas Bley

El fin de semana pasdo tuve la oportunidad de conversar con el diseñdor alemán Thomas Bley, gracias a una invitación de nuestro gran valor nacional del Diseño que es Rodrigo Walker.

Lo que más me impresionó de la conversación fue enterarme de que el Gobierno de Nueva Zelandia ha dispuesto tres líneas de desarrollo estratégico para el pais: la informática, la biotecnología y el diseño.

Volví a recrear lo que le ecuchado tantas veces a Rodrigo: sin diseño no hay futuro y, si queremos proyectar posibilidades para nuestro pais, necesariamente debemos hacernos cargo de educar para hacer de Chile el país del diseño, vinculado al mundo productivo.

martes, julio 12, 2005

¿Qué nos pasa? (o ese nihilimo que nos atrapa)

A días de nuestra segunda sesión presencial de este curso de identidad a través del blogging, he escuchado numerosas manifestciones de asombro y de posibilidades de futuro. Sin embargo, nuestro "blogueo colectivo" por momentos no me parece a la altura de tales declaraciones.
Me pregunto qué nos pasa... ¿Será acaso que nos asombramos y miramos un futuro común sólo como una forma de evadirnos de ea modorra vital llamada nihilismo?

Sí claro, nos ineresa, pero de pronto no tenemos tiempo... o ya vamos a escribir...
Y es que, el momento es ¡ahora¡

lunes, julio 11, 2005

Prensa, moda y blogs

Durante la última semana me encontrado con varias personas que han leído algún tipo de comentario en la prensa acerca de los blogs. Otros han escuchado hablar de ellos.

Me llama la atención que hace tan sólo un mes atrás el conocimiento de la eistencia de los blogs era mucho más escaso y que la cosa marcha cada vez más rápido (algunos piensan que los blogs están constituyendo una moda).

El hecho es que cada vez aprecen más en la prensa. La última vez que salió algo en El Mercurio fue el viernes pasado, con ocasión de las noticis de los atentados de Londres. Ahí se mencionan los blogs de Libardo Buitrago y de uno de los participantes de nestro curso: Roberto Arancibia.

Esto va en serio.

jueves, junio 30, 2005

Yo Amo a Ballero

Algo está pasando. La ya no tan reciente fiebre por los Reallity Shows podría significar algo más que unas cuantas colegialas excitadas con un tal Ballero. Podría, tal vez, ser la mejor confirmación de que el arte no configura nada y sólo se limita a imitar una realidad que no se deja imitar; podría también ser parte de un hastío colectivo.

La pronta firma de un tratado de libre comercio con China, precedida de convenios similares con Estados Unidos, Europa y Corea me ha hecho recordar un debate que creí superado: la polémica en torno a la supuesta cualidad felina que habría adquirido nuestro país en el concierto mundial. Por entonces se hablaba de manzanas, peras, cobre y astillas vendidas (diversificación de exportaciones), de apertura al mundo y de cuatro millones de pobres; todo ello condimentado con nuestro exquisito y proverbial estilo: tradición, mesura, respeto y altos ideales valóricos.

Pero el reallity lo desnuda todo. Quién iba a pensar que, entre salsas y eventos de beneficencia, íbamos a asistir al paroxismo de nuestra condición isleña… El Presidente más inteligente, asertivo y popular de nuestra historia reciente, ese que en algún momento esbozó la teoría del jarrón, y optó por la transparencia y por el “caiga quien caiga”, se bate en una defensiva amarga y crecientemente solitaria. El (ex) ministro está (¿o estaba?) preso por fraude; el senador dice que es culpable, pero inocente –desafiando así las leyes de los misterios lógicos- y termina condenado pero en casa, ya que las prisiones de nada sirven… El candidato opositor, ese que más prometía y que para identificarse con “la gente” no encontraba mejor cosa que comprar nieve y policías montados de pánico, acicalando de paso su sonrisa, hoy apuesta a placé , en un esfuerzo por no acabar demasiado despeinado.

Una ola de desnudos –masivos y no tanto- inunda las conversaciones y la imaginación colectiva (e individual): todo el mundo desea a la Olivarí, que solía desnudarse cada vez que anunciaba tormenta, en momentos en que la UDI se transformaba en el principal soporte del gobierno, y Longeira oficiaba de paladín de la justicia.

Yo crecí viendo a Gina Zuanic hablando del tiempo; y leyendo los noticiarios al revés. O sea, si veía 60 minutos, bastaba con escuchar que iba a llover para convencerme de que al día siguiente habría un sol esplendoroso.

Hoy el reallity me confunde. ¿Puede acaso nuestra incipiente transparencia y apertura insertarnos en el mundo, con posibilidades reales para nosotros? ¿Qué nos falta?

Cuando escucho a Pablo Longueira diciendo: “¿Y por qué los pobres, por ser pobres, tienen que votar por la izquierda?” imagino a los próceres de izquierda recordando mejores tiempos en Berlín.

Genial.

¿Y, si con la misma patudez, esos mismos próceres proclamaran la necesidad de crear valor para otros de manera eficiente y abiertos al mundo, además de su legendaria bandera solidaria? Otro gallo cantaría…

Recuerdo que, hace no mucho tiempo, el señor Mackenna, conocido empresario de portada, señalaba: “si suben los impuestos, no invertiremos más”; en uno de los países… ¡con los impuestos más bajos del mundo!

Ciertamente, a él, como a otros, no ha llegado la fiebre del reallity. No se ha dado cuenta de que ya no puede continuar con las cartas bajo la mesa, con acabos de mundo, actuando para teleseries del pasado. Aquellas que sólo hablan de falta de imaginación y también de solidaridad. La misma falta de solidaridad, por cierto, que anima a los funcionarios agremiados que paran el país, como si al pararlo pararan también los giros que da el mundo. Ambas especies se pertenecen mutuamente.

No importa. El Reallity Show los dejará al descubierto.

Por eso, yo también amo a Ballero.

¿Qué pasa con la Justicia?

Luego del provisorio desenlace del caso Lavandero, me pregunto cómo es posible que un fallo oficial contenga tal provocación. Me refiero a la decisión de la jueza de no enviarlo a prisión porque estas, al final, no sirven... Y, ¿cómo le explicamos eso a todos aquellos que viven en prisión en la actualidad?

Antes de este caso, segí con estupor la polémica que surgió a raíz del caso Celco, en que los jueces dijeron: "si, bueno, en realidad nuestro fundamento no era tal, pero basta con que cambiemos la redacción del fallo..."

Ayer terminé de no entender nada: Una señora que oficia de jueza ha emitido/producido un promedio de trescientos fallos por mes; esto es, diez fallos al día. O sea, si se dedicara exclusivamente a fallar, no le alcanzaría su jornada laboral... Otrosí: la señora se dedica a cuestiones familiares: tuiciones, pensiones, etc.

Pues bien, ciertos resortes técnicos (entendibles sólo por abogados) motivaron que el juez investigador sobreseyera de toda mácula a la mentada señora...

De ahía que me pregunto, ¿qué pasa con la justicia?

martes, junio 21, 2005

Bienvenidos a mi blog. Aquí los espero para aprender, conversar y caminar juntos, alrededor de aquello que nos preocupa.

Una noticia escalofriante

Hoy apareció la noticia de la aceptación de los cargos de pedofilia por parte del Senador Lavandero. Se veía venir.

Sin embargo, me estremece pensar la cantidad de tiempo que este señor hizo de las suyas, y me lleva a pensar cuántos personajes a los que les confiamos una serie de tareas delicadas relacionadas con nuestra comunidad andan en pasos similares.

Tengo una hija de 4 años, y cuando veo noticias así, el mundo se me aparece como el peor de los barrios, lleno de pedófilos y otras amenazas.